El verdadero viaje se hace caminando. La lentitud con la cual uno se desplaza le permite aprovechar el entorno al extremo y ejercitar todos sus sentidos a la vez. Tocar el agua de una laguna en el páramo y entender lo que es el ‘’frío’’, dejarse sorprender con la visión de la luz de un atardecer entre espesas nubes, respirar el fuerte olor del campo, escuchar a lo lejos una balada sonando de una sencilla casa perdida en medio de la nada o morder, después de algunas horas de esfuerzos, morder en una manzana que sabe a gloria son algunos de los placeres sencillos pero fuertes que uno puede sentir al caminar.

Al caminar, uno no interfiere casi con el entorno. No deja rastro ni ruido, apenas molesta una lagartija durante su baño de sol. Caminar implica respeto hacia los otros y hacia la naturaleza.

Caminar en Colombia no es tan sencillo. Los caminos no faltan pero muchas veces están perdidos, en desuso, cerrados por la cerca de una finca o transformados en un carreteable que pronto se transformara en carretera. Los caminos de Colombia, reales o no, son un patrimonio de este país y no se pueden perder. Por eso, la agencia Clorofila se dedica a organizar viajes a pié por todos las regiones de Colombia. Para mas información conéctese a www.viajesclorofila.com

Próximas salidas en diciembre : Islas Gorgona, Parque de los nevados, cavernas de Rio Claro en Antioquia entre otras…